María José Ferrandis. Psicóloga Coach

María José Ferrandis

PEC Psicóloga Especialista en Coaching

Colegiada CV00505

Coach Profesional Ejecutivo Certificada

Por AECOP/EMCC. Nº CP 134

coaching y descubrimiento

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María José Ferrandis. coaching y descubrimiento
07
NOV/2015

Las diferentes situaciones que vives despiertan pensamientos aprendidos durante la niñez y la adolescencia y estos pensamientos activan cierto tipo de emociones muy concretas que te hacen actuar y comportarte de una forma y no de otra.

Muchas veces estos pensamientos son más adecuados y despiertan emociones positivas o por decirlo de otra forma emociones que son válidas para esos momentos. Y el tiempo transcurre de forma más o menos estable y feliz. Otras veces esto no es así, a lo largo de la vida hay muchos cambios y a veces no sabes manejarlos. Otras los manejas perfectamente.
Ahora estas aquí, comenzando un proceso de coaching que te va a ayudar a manejar esos cambios que ahora estas teniendo y a manejarlos de la forma más adecuada para que seas más feliz.
Estoy más que segura que muchas veces nos hemos preguntado ante determinadas situaciones el por qué reaccionamos de forma impulsiva, violenta, sumisa y cómo se manifiestan nuestras emociones en ella.
Hay veces que la forma en qué reaccionamos no era tan necesaria pero es como si nos hiciera revivir Algo del pasado. Los esquemas tempranos mal adaptativos (EMT) o trampas vitales pueden justificarlo. Es cierto al decir que la familia es la primera sociedad que tenemos como modelo y del cual aprendemos y forjamos nuestra personalidad, sea de forma adecuada o no, lo cual hace que las personas que somos hoy representen en cualquier situación la dinámica familiar, nuestra familia sea con nuestra pareja, hijos, amistades y/o pares.


Todo niño que se encuentre entre los 5 y 12 años aproximadamente debe satisfacer 5 necesidades básicas:
1) la seguridad básica y afecto seguro que permita que el niño(a) se sienta querido y protegido por sus padres sea de forma física y/o emocional,
2) la autonomía que permita que el niño(a) sea responsable de sus actos, tome decisiones sin que los padres se impongan a ello,
3) relación con los demás y expresión de nuestras emociones haciendo que el niño pueda emitir emociones y/o expresiones hacia los demás y también consigo mismo,
4) la espontaneidad y juego que sepa cuáles son sus derechos como niño(a) sin represiones
5) límites que el niño(a) lleve un control de sus conductas con los demás y con el mismo.

Al no satisfacer una o más de estas necesidades, se crean los esquemas mal adaptativos. Estos esquemas consisten en patrones compuestos de memorias, emociones, cogniciones y sensaciones corporales en relación con uno mismo que se desarrolla en la infancia y adolescencia.

Los orígenes del esquema pueden ser de cuatro tipos de experiencias:
1) recibir muy poco de algo bueno ejemplo (Un niño(a) que saca altas calificaciones y sus padres no lo felicitan o alientan a que siga así),
2) traumatización ejemplo (el niño(a) es criticado, controlado o victimizado)
3) recibir demasiado de algo bueno ejemplo (mamá no le enseña a colaborar en la limpieza de casa o hace sus tareas del colegio) y
4) identificación con otros significativos ejemplo (el niño(a) que interviene en discusiones de sus padres, sufre al ver llorar a su mamá).

Estos esquemas o trampas vitales son diversos y pueden ser de dos tipos: INCONDICIONALES que son los más tempranos, Cuando somos pequeños de edad y los CONDICIONALES que se crean como consecuencia de los incondicionales y se crean , en la edad adulta.

Entre los esquemas incondicionales tenemos 13 trampas vitales.
1) Abandono-inestabilidad creencia que nadie te quiere y estarás solo siempre.
2) desconfianza- abuso estar a la expectativa de que te van a hacer daño.
3) Privación emocional creer que tus necesidades nunca serán satisfechas.
4) Imperfección sientes que eres internamente defectuoso.
5) Aislamiento social creencia de sentirse diferente a los demás.
6) Dependencia sentirse incapaz de enfrentarse a la vida si no recibe apoyo.
7) Vulnerabilidad vivir con el temor a que va a ocurrir algo malo.
8) Indiscriminación sentirse no aceptado por los demás.
9) Fracaso sentirse poco productivo en actividades simples y complejas.
10) Negativismo vivir de forma quejosa.
11) Castigabilidad sentirse en la capacidad de juzgar y culpar a los demás.
12) Grandiosidad personas que sienten que todos deben satisfacer sus necesidades.
13) Insuficiente autocontrol no saber auto disciplinarse o auto controlarse.

Y en los esquemas condicionales tenemos 5 trampas vitales:
1) Sometimiento reprimir sus deseos por contemplar los deseos de otros.
2) Auto sacrificio velar por la vida de los demás dejando en último lugar tu propia vida.
3) Búsqueda de reconocimiento adaptarte al modo de vida de otros para sentirte aceptado.
4) Inhibición emocional personas que buscan ser lo más racional posible sin involucrar emoción alguna.
5) Normas inalcanzables establecerse metas u objetivos difíciles de cumplir o llegar a satisfacer.

Toda conducta y en este caso todo esquema o trampa vital tiene formas de reaccionar que vendría a ser los estilos de afrontamiento que son tres:
1) rendirse uno acepta la experiencia y asume una posición pasiva ante el esquema.
2) evitar uno trata de desconectarse del malestar emocional.
3) sobre-compensar o contraataque uno lucha contra el esquema y trata de demostrarse que el esquema no es cierto.




¿Y qué nombre recibirían nuestras emociones ante una situación que nos genere malestar?

Modos.
Los modos vienen a ser, como se dijo en la pregunta anterior, las emociones y las reacciones que tenemos frente al malestar.
Pueden ser de 8 tipos.
1) el niño vulnerable es el que nos hace sentir frágiles, abandonados, débiles sin saber qué hacer, cómo manejar la situación.
2) el niño enfadado es el que reacciona con cólera porque no ha logrado satisfacer sus necesidades.
3) el niño impulsivo es el que transmite emociones y conductas de forma arrebatada sin medir las consecuencias para él o los demás.
4) el que se rinde es el niño pasivo, que deja que los demás lo controlen.
5) el protector separado el que evita el dolor emocional del esquema y realiza alguna actividad para no pensar o sentirlo.
6) el sobre-compensador que es el niño que lucha para demostrar que el esquema no lo domina o no existe.
7) el padre castigador es el que siente que los demás o él mismo merecen un castigo o ser juzgado.
8) el padre exigente persiste, presiona e insiste a que se cumpla sus necesidades, en ser perfecto.